Las monjas clarisas disidentes buscan un nuevo convento en España
La ruptura comenzó en mayo de 2024 cuando 16 hermanas se alinearon con el clero sedevacantista, lo que llevó a la archidiócesis de Burgos a declarar su excomunión.
Tras un periodo turbulento marcado por asociaciones con controvertidos obispos sedevacantistas, dificultades financieras y controversias legales y sanitarias, las hermanas buscaron la independencia. Han seguido manteniéndose gracias a la fabricación de chocolate y a pequeñas empresas, abriendo incluso un restaurante de clausura en Asturias.
A finales de 2025, lanzaron una página web en la que pedían ayuda al público para encontrar un hogar permanente donde poder continuar con su vida religiosa.
Aunque las reacciones han sido diversas, las hermanas esperan que los conventos sin utilizar en zonas despobladas de España puedan ofrecerles una "salida digna" a lo que describen como un trato injusto.
Traducción IA